Go to Top

Aportaciones del Consejo General de Colegios de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias al pacto social y político por la educación

El consenso de la sociedad española sobre la necesidad de llegar a un pacto que permita preservar la educación y mantenerla alejada de los vaivenes de la política es sin duda cada vez más extendido y mayoritario. Por tal razón, los Colegios de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias, como Colegios de los docentes que son por historia y por voluntad de ser, y que están agrupados en el Consejo General que presido, quieren manifestar su apoyo total a esta iniciativa y su voluntad de hacer todo lo posible para que llegue a buen término. Ello sin duda requiere algunas renuncias a fin de llegar a acuerdos sinceros y firmes basados en una premisa en la que todos deberíamos estar de acuerdo: hay que respetar a toda costa aquello que es mejor para el futuro de las nuevas generaciones, que es indisociable del futuro de España.

En un espacio de tiempo tan reducido como el que tengo, no me es posible referirme a todos los puntos en los que nuestra organización colegial tiene algo que decir, que son todos, ya que la educación es la razón de ser de nuestros Colegios. Nos limitaremos, por tanto, a hablar fundamentalmente del profesorado, teniendo en cuenta que no se puede hablar de calidad de la educación sin hablar de calidad del profesorado y de fortalecimiento de la profesión docente.

El fortalecimiento de la profesión docente

Sin necesidad de remitirnos a la autoridad científica, existe un consenso generalizado en que la calidad de la enseñanza depende de manera primordial de la calidad del profesorado. Para garantizar esta calidad, es necesario:

  • Que la formación inicial contemple no solo una sólida preparación científica en el ámbito de la especialidad elegida, sino también una formación pedagógica. Ambos aspectos en la misma medida, ya que la potenciación de uno en detrimento del otro es incompatible con la excelencia del profesorado. En el diseño y en el desarrollo de dicha formación inicial, es imprescindible contar con los Colegios de los docentes, que pueden y deben aportar la experiencia del profesorado en ejercicio.
  • Que el acceso a la profesión debe contemplar un amplio período de prácticas análogo al que tan eficaz se ha demostrado en el campo sanitario. Sin embargo, la concreción del diseño de dicho sistema de acceso requiere a su vez un consenso sobre los diversos retos que plantea su introducción: si la selección debe ser previa o debe producirse al final del período de prácticas, con los perjuicios consiguientes para los que no superasen la evaluación de las prácticas; si dichas prácticas deben tener una retribución, y hasta qué punto. O si el sistema de acceso debe hacerse extensivo a toda la profesión docente.
  • Que se establezca una carrera docente que permita la promoción del profesorado mediante la evaluación y la formación permanente, hasta culminar en la dirección de centros, la inspección o el acceso a la docencia universitaria. En el establecimiento de los baremos de evaluación debe haber también un consenso basado en criterios científicos y en experiencias de otros países que se han demostrado eficaces. Por lo que se refiere a la formación permanente, nuestros Colegios deben tener el papel esencial que les es propio.
  • A fin de dignificar la profesión docente y atraer a los mejores, es imprescindible que la docencia sea una profesión colegiada y que exista un Colegio profesional de docentes. La educación es un servicio público de interés general y para mantener la seguridad jurídica de su desempeño por profesionales cualificados y con la suficiente garantía de titulación universitaria superior, debe mantenerse la condición de profesión colegiada.
  • Que para fortalecer la profesión docente y garantizar la calidad de los servicios que se prestan a los ciudadanos en el ámbito educativo, se dote a estos Colegios profesionales de la normativa adecuada a su misión de regular el ejercicio de la profesión docente y la vigilancia de la observancia del Código Deontológico correspondiente, como una norma efectiva de autocontrol profesional.

A pesar de que hemos dejado abierta la concreción de las propuestas que planteamos, es evidente que dicha concreción debe formalizarse por consenso de todos los sectores presentes en el Pacto. Este Consejo General tiene la intención de organizar próximamente un ciclo de debates, de los cuales saldrían propuestas concretas sobre algunos de los aspectos antes apuntados. En su caso estas propuestas se harían llegar a los participantes en el Pacto.

Hecha la reflexión para el fortalecimiento de la profesión docente y teniendo en cuenta que toda profesión con prestigio y respetada tiene a su lado un colegio profesional fuerte, consideramos necesario que en el redactado del Pacto conste el siguiente principio:

Para fortalecer y dignificar la profesión docente debemos contar con la colaboración imprescindible de un colegio profesional de la educación

Consultar también: